Este Plan del Color, por encargo del Ayuntamiento de Barcelona en 1993 para complementar el P.E.R.I.
documenta y revaloriza una estratificación arquitectónica y cromática muy localizada y particular.
En su origen, en 1753, el ingeniero militar J.M. Cermeņo definió un trazado reticular y un único modelo de
casa (planta baja y un piso) muy colorista. Con el tiempo, se fueron remontado plantas y compartimentando
viviendas, siendo los propios pescadores los que les definían los acabados y colores de sus fachadas.
Estudiamos la evolución de las construcciones desde sus inicios hasta la actualidad, descubrimos que en su
origen eran unas 300 fachadas con un repetitivo revoco pintado simulando obra vista rojiza, con plafones
celestes en los paņos entre oberturas.
No nos limitamos al modelo histórico sino que, en una serie de láminas, ilustramos su evolución pasando por el
eclecticismo hasta el desarrollismo contemporáneo. Cada composición de alzado tiene sus patrones cromáticos más
habituales e incluye unas propuestas que intentan potenciar la espontaneidad de lo vecinal. Todo ello queriendo
armonizar en un barrio que ha sabido mantener su paisaje urbano característico.