Los centros urbanos están formados mayoritariamente por una arquitectura anónima y no catalogada, sobre las
que parece que cualquier actuación es posible y no precisa ninguna supervisión o control técnico. Esto crea no sólo
desajustes estéticos sino riesgos en la seguridad que llegan a ser graves. Afortunadamente, la propia sociedad está
cambiando esta tendencia y los Planes Especiales, Ordenanzas del Paisaje Urbano y Normativas Municipales exigen, cada
vez más, proyectos y direcciones facultativas incluso en las obras de mantenimiento de fachadas. En esta línea, es
lógico pensar que antes de construir, restaurar o pintar una fachada se prevea qué materiales y colores se van a utilizar.
Los "Estudios Cromáticos" especifican justamente esto, dilucidando incógnitas
y evitando futuras discusiones vecinales, condiciones administrativas o desajustes presupuestarios.
Pueden realizarse tanto de fachadas como de interiores, en proyectos de rehabilitación de edificios existentes o
en proyectos de obra nueva.